Después de un tiempo breve y eterno como un oxímoron, regreso a mí un placer que me enamora, que es este espacio digital donde está el todo lleno de signos, significados desde mi hermenéutica, fusionando mis nuevos horizontes como mujer, compañera, amante, madre, hija, hermana, amiga, profesora y psicopedagoga. Estoy en este re-comenzar como decía F. Dolto: "Encontrar palabras para decirlo".
Estoy persiguiendo la permanencia, entre este constante todo, nada, vacío y plenitud, mis ideas se acumulan y se liberán en letras que dicen lo que soy justo ahora, y dejo al mismo tiempo de ser, porque el tiempo que se ha ido, es un bastión del presente, y catalejos para divisar lo que viene.
Tengo mucho de novedad, y algunos hábitos, rutinas y gustos aún conviven conmigo. Me sorprende lo distinta que puedo ser bajo algunas circunstancias, pero las raíces del árbol que soy siguen intactas. ¡Qué maravilla es el ser!
En eso estoy, llegando a nuevos sitios, caminando en senderos con paisajes ¡chulos de bonitos!, siendo yo y amando mi existencia que real, libre, auténtica, caótica y ordenada, una entusiasta apasionada.
Entre todo ello, llego a mí un viejo fragmento que leí hace ya muchos años, lo retomo ahora con un diseño de la IA, ¡Cuánto gozo conocer, crear, experimentar! Iré compartiendo diseños que genero con mi gusto, mi estilo, amo lo bello, lo exquisito, eso sí con color, con texturas porque soy mexicana, orgullosa de vibrar y maximizar, ustedes lo verán.
Disfruten el texto, como yo he disfrutado traerlo al frente de mis recuerdos desde una postura madura, racional y sensible.
"—Tengo fernweh de vos—, dije.—¿Fernweh? ¿qué es eso?—, preguntó Salvador, del otro lado del espejo.—Una palabra en alemán. Significa la nostalgia por un lugar en el que nunca has estado. Tengo fernweh de vos cuando miro una foto o escucho tu voz, ¡qué me importa no haberte habitado nunca! Y si acaso los hombres somos universos pequeños, también tengo fernweh de tus estrellas. Autoría: Juan Solá, Microalmas".