Papito mío:
Cuando abres así tu corazón y me dejas entrar a conocerte por dentro, con tus sentimientos así como emociones expuestas, abiertas.
Te desnudas emocionalmente ante mí, me siento afortunada de que sepas que cuido de ti, que te contengo, que te escucho, que te apoyo solidariamente.
Yo estoy contigo y para ti, desde aquí soy absolutamente empática contigo y me siento enamorada del hombre sensible y bueno que eres, esos sentimientos nobles y genuinos para con los tuyos, el valor que le das a la familia, al amor filial, me hacen sentir orgullosa del hombre que amo.
Eres grande amor mío, eres un buen ser humano, una persona de amor y de paz, que tiene un carácter fuerte pero sabe ser gente, sabe escuchar y comprender, sabe estar para cuando se le requiere y lo haces desinteresadamente.
¡Qué cosa más chula!
Sé que esta lección dejará en ustedes grandes enseñanzas y que todo irá a mejor, porque cuando se toca fondo no queda más que subir, y en la subida uno mira hacia arriba donde está la fe, la voluntad de seguir y de servir a la vida y al amor.
Te amo profundamente.
Atentamente:
Tu Adri.