Ya es 02 de enero de 2021, y el día de ayer en la noche tuve una conversación muy bonita con mi chico guapo.
No fue de romance, sino de hablar, escuchar, dialogar, comprender y exponer los puntos de vista.
Yo le pregunté: ¿ no crees que juntos somos muy aburridos?, (porque a veces pienso que somos como esas parejas de adultos mayores que solo rememoran lo que hicieron en el día hasta que uno dice que esta cansado y se va a dormir. Y así, día tras día).
Mi chico guapo me dijo que no, que él no lo ve así. Y por un momento él pensó que yo me aburro con él o qué él es aburrido, o qué tenemos un problema.
Me permitió aclarar que no, y ahora ya en visión retrospectiva me doy cuenta que no use la frase correcta, o no me supe explicar, primero quiero decirle a mi guapo que:
Para mí es un hombre interesante, ameno, ágil en su plática, siempre sabe que decir y tiene una capacidad para atrapar mi atención y me mantiene atenta así sean 10 minutos o 5 horas, es imposible aburrirme de él.
Lo que sucede es que estos últimos tiempos se nos han juntado los días serios, los días monótonos, los días cansados y me he percatado que ya no nos hemos reído juntos ni hemos tenido temas de conversación variados, todo ha sido de la A a la Z, por la obra, el COVID que gracias a Dios ya no tiene, porque no pude hacer el viaje y todos los planes están suspendidos, y no hay fecha para hacerlos.
Emocionalmente eso me agobia bastante, y pienso que me da miedo que esto se siga avanzando, que sigamos con días así y empecemos a tener un abismo de comunicación tan grande que merme el amor.
Me da miedo que no regresen las risas, las bromas, los chistes, las canciones ¿Hace cuánto que no me canta con su guitarra? Esos detalles lindos que me tienen el alma mía tan unida a la suya.
Papi dice que es sólo una etapa, que pasará, que yo también le ayude y le coopere con sacar conversación, dice además que no es malo, que todas las parejas pasan por eso en algún momento, que lo importante es estar atentos.
Pero, eso no es estar aburrido porque para que eso pase se necesita mucho tiempo, y él no lo ha sentido porque él me sabe, él me siente y se da cuenta cuando algo me pasa y por eso, él lo hubiera notado, sin embargo, él sabe que estamos bien.
Y yo en ese punto le doy la razón, y se lo dije con total absoluta honestidad, lo amo mucho, lo adoro, él vive en mi mente, en mi alma y en mi cuerpo. Soy completamente suya porque me tiene enamorada, me vivo amándolo y procuro cada día y noche que él se sepa bien amado, cuidado, valorado, escuchado y atendido, a veces- como ayer y algunos otros días- me siento pensativa, insegura y me confundo, pero procuro que se mantenga el respeto por él como persona, como hombre, como mi novio, pareja y compañero de equipo. Porque independientemente de ello, el amor está ahí y como dice Papi teniendo esa base se puede todo.
No es que tengamos un problema, o que estemos mal, es nada más que extraño a mí yo divertido con él, que hagamos alguna travesura, también extraño que hablemos de nosotros como pareja, no del contexto, de los otros si no de él y yo como equipo. Desde las cosas simples hasta las más complejas, como a dónde podemos ir a conocer, qué comer, que explorar y pasear, hasta juntar dinero para vivir juntos y que él este a cargo de construir un espacio para los dos, y buscar nombres para un hijo, y también decir a dónde podemos viajar como pareja, qué podremos comprar, en fin. Esas cosas que son de dos y nada más que de dos.
Yo sé que él me ama, lo siento, lo vivo porque él me da amor bonito como lo necesito, y me ayuda a direccionarme cuando pierdo el norte como ayer diciéndome sus palabras con tanta soltura y precisión; él me escuchó y me contuvo, porque está seguro de mi amor por él y que valoro esta relación que estamos construyendo.
Una de las mejores y más románticas frases que me ha dicho es que "se te safó un tornillo, pero para eso está Papi para volverlo a apretar", y otra fue " eso que se te salió no es verdad, no sé de dónde salen esas surgen esas ideas en tu cabecita pero no tienen lugar y no les voy a parar bola, porque no son verdad".
Reproducir el discurso amoroso que me obsequió ayer no me es posible pero me lo guardo en mi cocorito y se va como abono para este amor que me siembra mi Papito porque él es el jardinero de mi alma. Ha sido una de las conversaciones más románticas que he tenido en mi vida, y no porque hubiera palabras melosas, cursilería o miel derramada, sino porque como dice mi Papi, fuimos sinceros, fuimos transparentes, siendo corazón (yo) y cerebro (él). ¡Qué bendición tener un compañero que sepa ser él y me permita ser yo!
En resumen de esta carta, es que el saldo es a favor de nuestra relación, tuvimos una conversación amorosa, donde me sentí escuchada y sentí que él sabe conocerme muy bien, me sabe y eso es maravilloso.
Papi dice que todo irá fluyendo, que disfrute el día a día, que nos amemos diario y poco a poco iremos logrando lo que deseamos.
Debo ser paciente, muy paciente aunque nunca ha sido mi fuerte, no sé cómo he podido esperar, quizás sea porque rezo mucho, porque lo amo y porque no deseo amar a nadie más, yo siento en mi cocorito que él es la promesa de amor que Dios mandó a mi vida y eso me mantiene unida a esta ilusión.
Gracias a ello, empezamos juntos este año y espero que lo continuemos así, con planes y proyectos más claros y logrados.
Espero como dice Papi que tengamos salud y vida, que las condiciones externas también nos ayuden y podamos lograr los planes nuestros como pareja.
Por lo pronto, en ese instante estamos juntos y somos novios que se aman un montón.
Atentamente:
Adri de Bolo.